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| Tirajes
fotográficos. La buena fotografía
escasea
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Manuel Santos  |
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Aunque parezca mentira las buenas
fotografías escasean y mucho
Un tiraje
habitual de obra gráfica oscila entre unas
50 a 100 copias numeradas, sin embargo en fotografía
los tirajes más comunes en fotógrafos
contemporáneos se sitúan en la franja
de 3 a 50 copias. El asunto se complica cuando
hablamos de fotografía antigua (siglo XIX
o comienzos del XX), ya que encontrar de una imagen
clásica más de tres o cuatro copias
suele ser bastante poco frecuente. Si buscamos
una copia antigua en buen estado, lo más
habitual es que no haya más de una o dos
en todo el mundo, por ejemplo: de un grabado de
Durero pueden encontrarse bastantes copias en
todo el mundo, mientras que de las famosas fotografías
de retratos victorianos realizados por Julia Margaret
Cameron lo habitual es encontrar solo dos o tres
copias.
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Rodchenko, Alexander.-
"Mother", 1924.
Fotografía. |
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La oferta de fotografía
antigua de calidad es escasa. Así lo entendió
Weston Naef cuando empezó la tarea de seleccionar
fondos fotográficos para el Museo Getty.
Por ello, aún contando con un presupuesto
generoso, mantuvo su búsqueda y su cliente
con mucha discreción. Si se conocía
que un museo con presupuesto abundante estaba
empezando a coleccionar fotografía, los
precios subirían espectacularmente, como
de hecho ocurrió al darse a conocer la
colección. La oferta era limitada y la
acaparación de otras varias colecciones
privadas de gran importancia que hizo el Getty
ha contribuido a hacer aún más escasas
las posibilidades de acceder a fondos clásicos
a precios económicos.
La mayor parte de las fotografías del siglo
XIX no son series numeradas. A partir del reconocimiento
de la Fotografía como Arte a principios
del siglo XX, los fotógrafos también
empiezan a numerar sus series de copias de un
mismo negativo. Los tirajes actuales de fotógrafos
contemporáneos más habituales suelen
rondar las 25 copias numeradas. A veces el fotógrafo
elige hacer varias series en distintos tamaños
y tirajes, a partir del mismo negativo original.
En general, de los tamaños superiores a
50 x 60 cm no suelen hacerse tirajes muy amplios,
solo de una a cinco copias. Por ejemplo, Robert
Mapplethorpe solía realizar un tiraje reducido
a solo tres copias de tamaño grande (100
x 100 cm) y otro de 25 copias a tamaño
inferior (40 x 40 cm.). Otros fotógrafos,
como el español Jorge Rueda, no aceptan
numerar sus copias, argumentando que la gran diferencia
de la fotografía con el resto de las artes
visuales es su capacidad de hacer ilimitadas copias
de un mismo negativo y por tanto, porqué
limitar su número artificialmente.
También una opción de comercialización
bastante popular ha sido la serie limitada con
precios crecientes, por ejemplo: el precio de
las 5 primeras copias de la serie es inferior
al de las 5 siguientes y así sucesivamente.
Esta opción facilita que los compradores
no se interesen siempre por las mismas imágenes
clásicas de un autor, al poder comprar
otras por precios más bajos. A muchos autores
les gusta este plan de comercialización
para no estar siempre "asociados" a
las mismas imágenes. El suizo-norteamericano
Robert
Frank o el español Manuel Esclusa
se cuentan entre los seguidores de este sistema.
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Frank, Robert.-
"Postcards. Long Beach", 1956.
Fotografía.
101 x 70.3 cm.
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Incluso en fotografía
es posible hablar de copia única. Varios
procesos fotográficos (daguerrotipo, autocromos,
polaroid,
) solo producen un original, del
cual es prácticamente imposible realizar
copias de calidad, ya que siempre son fácilmente
diferenciables del original. Otras técnicas
(goma bicromatada, bromóleo,
) ofrecen
unos resultados tan artesanales, que prácticamente
puede decirse que cada copia es una obra única,
irrepetible al 100%. También el artista
puede usar numerosas técnicas de manipulación
que hacen la obra única, entre ellas destacaremos:
fotograma (toma directa sin cámara de objetos
colocados sobre el material fotográfico),
la solarización (exposición a la
luz durante el revelado), los virajes parciales
aplicados localmente y, por supuesto, la aplicación
de pintura, tipografías u otros elementos
sobre la imagen fotográfica.
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Por último, hay que distinguir
entre una copia de época, también
llamadas por el término francés
"vintage", y una copia moderna. La copia
de época se supone realizada directamente
del negativo original por el propio artista o
bajo su supervisión, en fecha cercana a
la de realización del negativo. Las copias
modernas son realizadas también directamente
del negativo original pero en fecha posterior,
pudiendo haber sido realizadas por el autor o
por sus herederos. Las diferencias de precios
pueden ser sustanciales. Mientras que una copia
de época de Alexander Rodchenko es difícil
que baje de los 20.000 US$, es posible adquirir
una copia moderna de la clásica foto de
su madre realizada la toma en 1924 por Alexander
Rodchenko y positivada por su nieto en 1994 sale
a subasta en Sothebys a partir de 600$ y se estima
alcance de 1.000-1.800 US$.
Como puede apreciarse, existen hoy muchas posibilidades
de comprar fotografía, aunque siempre conviene
asegurarse de la opción de tiraje elegida
por el autor o conocer cuales son sus "vintages"
más apreciados y escasos. Para ello, no
queda más remedio que ponernos en mano
de una galería especializada o un experto
en Fotografía. En el próximo capítulo
hablaremos de precios de la fotografía
y de su revalorización en el mercado del
arte.
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